Eso me ha hecho pensar que ya estamos en invierno. Sé que el invierno no llega hasta dentro de una semana, pero para mí con la llegada del frio ha llegado el invierno. Me he pillado totalmente desprevenida y llevaba un fular de verano en lugar de bufanda y no tenia guantes. El frio me ha cortado los labios y se me helaba la nariz mientras caminaba y te escribía un mensaje para contarte mi gran descubrimiento y la ilusión que me había hecho la llegada del invierno. Esos instantes en los que he tenido las manos fuera del bolsillo tecleando en el móvil han bastado para que se me entumecieran por el frio y se ralentizaran mis movimientos llegando incluso a dolerme. He llegado a la parada del autobús pensando en las cosas divertidas que se pueden hacer en invierno como ir a la teteria a tomar un té calentito o patinar sobre hielo entre otras, y entonces ha sucedido. El momento mágico.
Sentada en la parada me he quedado embobada mirando los coches que pasaban de largo, y al fijarme en sus luces la he visto. Suave, diminuta. Demasiado pequeña para ser detectada a simple vista, pero la luz la hacía visible a nuestros ojos. Esas pequeñas virutas han colmado de felicidad mi corazón y me han hecho volver a pensar lo bien que nos lo vamos a pasar este invierno.
Siempre me lo parece, tiene ese algo mágico la Nieve...
