domingo, 27 de septiembre de 2009

Sorpresa...


Cuando eres pequeña y llega la noche del 24 de diciembre sucede algo mágico. Ha llegado el momento que esperabas con tanta ilusión. Parece que esa noche todos los deseos que has ido acumulando durante tu tiempo de espera se van a cumplir y te vas a ver recompensada por todas las buenas acciones acumuladas. Ahora imagina que cuando ese momento llega no encuentras nada, solo un paquete de decepción.
Siempre es fácil que las cosas que se esperan con mucha ilusión no salgan como lo planeamos y que nos acaben decepcionando un poco, pero cuando la decepción es plena, te desencantas. Ese momento mágico se rompe y los pedacitos salen disparados en muchas direcciones. Te enfadas, te disgustas, lloras… y después piensas. Puede que haya sido un error, voy a cerciorarme. Te acercas al paquete que envuelve esa decepción con cuidado. Lo tomas entre tus manos y vuelves a abrir el sobrecito de la tarjeta, y ahí está. En la tarjeta pone claramente con letras grandes y mayúsculas tu nombre. Caes en un estado de estupor absoluto y vas haciendo memoria para intentar descubrir cómo has llegado a ese punto. Si has hecho algo que te condene a esa decepción, pero no lo encuentras y en la tarjeta no hay explicaciones validas, solo tu nombre.
Te encaramas a una silla que te da acceso al armario más alto que tienes y ahí, con gran pesar en el corazón, escondes ese paquete que esperas no volver a ver jamás. Al final no te queda otra que asumir que eso es lo que te ha tocado y que es mejor pensar en positivo e ir a reparar tu ilusión para empezar una nueva espera. Mientras buscas esos miles de pedacitos de ilusión rota que se han desperdigado por tu vida poco a poco te va invadiendo la esperanza.
La esperanza, esa traicionera amiga que tarda tanto en abandonarte y que te llena el oído con dulces palabras que te hacen creer que todo va a ir bien y que te impiden ver que tu armario cada vez esta mas lleno de paquetes hasta que definitivamente te abandona.


¿Que haces cuando tu mayor felicidad es también tu mayor desdicha?

1 comentario:

  1. Es raro, pro aun siendo el ser humano el ser mas inteligente, muchas veces, la mayoria de ellas, acaba eligiendo lo q realmente es su mayor desdicha. Por que a su vez, lo que realmente nos hace mas felices, son nuestras desdichas...
    es raro, y mucho mas raro es explicarlo, pero bien sabido es que la maldad, lo malo, lo negativo, lo que nos puede hacer daño, es muchas veces lo más atractivo...

    Te digo que despues de escribir todo esto, no lo veo, ni por asomo, la mejor de las respuestas a tu pregunta....en realidad lo veo como una respuesta pesima y horrible...
    en cambio, puedo decirte...que tambien en este mundo hay mucha gente que directamente odia la navidad, y ni siguiera espera regalos, por que nunca le gusto esperarlos o por que, simplemente, acabo descubriendo que se merecia algo más que un simple paquete...

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